¿De verdad han pasado ya seis años? ¿De verdad hemos llegado al final de Perdidos?
Pero no hay razón para desesperar. Lo bueno de las obras de arte es que no desaparecen del mundo al concluir. Siguen ahí.
Es más, siguen ahí y ya las conocemos completas. Si son buenas obras –y Lost lo es- podemos volver atrás y releerlas. Yo lo he hecho en varias ocasiones (debo haber visto la primera temporada unas cinco veces), pero ahora por primera vez comienza el fascinante proceso de regresar a la serie ya completa, conociendo su final. Ahora es cuando podremos extraer de ella todo lo que pueda darnos.